El hipopótamo, un animal gigante entre la tierra y el agua
hace 1 monthEl hipopótamo es uno de los mamíferos herbívoros más imponentes. A pesar de su peso, que puede oscilar entre los 1.300 y los 3.000 kilos, posee un cuerpo adaptado tanto a la vida terrestre como acuática. Su piel gruesa y prácticamente desprovista de pelo presenta tonalidades grisáceas o marrones, y segrega una sustancia oleosa que actúa como protección frente al sol y las infecciones. En él destacan su enorme cabeza, su amplia boca y unos colmillos prominentes que, aunque no utiliza para alimentarse, desempeñan un papel fundamental en la defensa y en la jerarquía social.
En cuanto a su alimentación, el hipopótamo basa su dieta principalmente en hierbas y pastos. Durante el día permanece sumergido en ríos, lagos o charcas para regular su temperatura corporal y proteger su piel, y es al caer la noche cuando sale a tierra firme para alimentarse. Puede recorrer varios kilómetros en busca de pasto, consumiendo grandes cantidades de vegetación para satisfacer sus elevadas necesidades energéticas. A pesar de su tamaño, no es un animal selectivo y aprovecha los recursos disponibles en su entorno.
Respecto a su reproducción, el hipopótamo alcanza la madurez sexual entre los 5 y los 7 años. La gestación dura alrededor de 8 meses y normalmente nace una sola cría. El parto puede tener lugar tanto en tierra como en el agua y el vínculo entre la madre y la cría es especialmente estrecho durante los primeros meses de vida. Las crías permanecen protegidas dentro del grupo, aprendiendo progresivamente a desenvolverse en su entorno.
En cuanto a su hábitat, el hipopótamo se distribuye por el África subsahariana, siempre ligado a masas de agua dulce con acceso a zonas de pasto. Su presencia es clave para el equilibrio de los ecosistemas fluviales, ya que contribuye a la fertilización del suelo y a la dinámica de los ríos. En Terra Natura, los visitantes pueden conocer de cerca a este impresionante animal, que vive en el parque, y comprender mejor su importancia ecológica, así como la necesidad de conservar los hábitats acuáticos de los que depende su supervivencia.

